Siempre hay alguien que tiene que llevar la contraria, e incluso en tiempos de crisis existen negocios que, contrarios al ambiente agorero y pesimista que les rodea, consiguen salir adelante.
Algunos de estos negocios, realmente, hacen algo de trampa: es precisamente en momentos de crisis cuando sus negocios florecen y prosperan. Son los llamados negocios anticíclicos. Su desarrollo (y su cotización en bolsa, cuando la tienen) tiene una correlación negativa con los momentos de bonanza económica: cuando otros ven peligrar su sueldo, ellos se frotan las manos pensando en las ganancias. Vamos a ver algunos ejemplos de estos negocios, porque no deja de ser curioso (y en algunos casos bastante divertido):
Servicios para empresas
- Publicidad online: Esto es algo que no sorprende; cuando no se vende tan bien hay que hacer esfuerzos comerciales, y el canal online es de los más baratos en cuanto a costes de promoción.
- Outsourcing: A la hora de abaratar costes la externalización de servicios a empresas de bajo coste (frecuentemente en el extranjero) es una solución a la orden del día.
- Servicios jurídicos: Las demandas por impago, fraude, robo, y demás crímenes se disparan, y es cuando abogados laboralistas y mercantiles trabajan como chinos.
Gastos nuevos
- Formación: En épocas de crisis hay que tener un buen currículum. Quien esté pasando dificultades para encontrar trabajo, si se lo puede permitir puede realizar cursos para primero pasar el tiempo de crisis sin un hueco de dudosa reputación en el currículum y además estar mejor formado para competir mejor con otros candidatos cuando acuda a entrevistas de trabajo.
- Créditos rápidos: Son tiempos duros, y muchos personajes con pocos escrúpulos se pueden aprovechar de los apuros de los más débiles para sacar un interés extra… o directamente un bien embargado.
Para olvidarse por un rato…
- Complementos de moda, perfumes, maquillaje: Podrá sonar a tópico machista, pero lo cierto es que cuando la crisis aprieta, ponerse guapa ayuda a recuperar la confianza. Ya lo dice una campaña publicitaria: Si cae la bolsa, cómprate un bolso.
- Productos de lujo: Y no, no es algo único de las mujeres. Es curioso el afán que ahora tienen algunos de sacar el deportivo los domingos ahora que estamos en crisis. Nada nuevo bajo el sol… las apariencias son algo muy importante para algunos. ¿Qué pensarán los vecinos? Recordemos cómo en Cinderella Man Paul Giamatti aparentaba vivir en la opulencia cuando de puertas adentro había tenido que vender todos los muebles de su casa.
- Novelas rosa con finales felices: Abstraerse durante un tiempo a vidas más fáciles y mundos mejores no hace mal a los que sufren día a día apuros económicos.
- Clases de yoga: Los métodos de relajación se venden mejor cuando toda la población está estresada, buscando desesperadamente cumplir resultados, vender su producto, etcétera.
- Donuts: Cuando una chica americana se deprime (típicamente porque le ha dejado el novio), pasa sus noches tirada en pijama en el sillón comiendo helado – o al menos es lo que Hollywood quiere hacernos creer. Escenas aparte, los chutes de glucosa al organismo pueden ser malos para los michelines, pero son geniales para el ánimo…
Alternativas baratas para ahorrar unos eurillos
- Videojuegos: Por sesenta euros puedes comprar más de cien horas de entretenimiento… y luego puedes intercambiarlo, venderlo, o cualquier otra cosa.
- Cine: Mucho se ha dicho del alto precio de una butaca, pero el cine español se ha visto gratamente sorprendido por la afluencia de espectadores a las salas de cine, aun cuando la calidad de las películas no está siendo precisamente la mejor de la historia. No lo admitirán en público, de todas maneras…
- Preservativos: Digamos solamente al respecto que el ocio en pareja, en realidad, no tiene por qué ser nada caro…
- Negocios de reparaciones: Esa aspiradora que antes estaba inservible ahora es una pena tirarla, ¿verdad? ¡Si está casi nueva! Con el bolsillo justito ya no se ven las cosas que se tiran con los mismos ojos. Tener un buen chapuzas a mano nos asegurará ahorrarnos un pico en comprar objetos de sustitución, y de paso a ellos les asegura un buen flujo de caja por las reparaciones.
- Comida rápida: Se acabaron los lujazos. La pizza, el kebab y la hamburguesa también están ricos y cuestan mucho menos dinero que ir al último restaurante de moda.
- Semillas: Cuando el bolsillo aprieta los precios de las cosas saltan más a la vista, y el que tiene unos pocos metros cuadrados – o incluso sólo unas macetas – se plantea si no podría plantar él mismo su comida… además, la jardinería relaja, con lo que te puedes ahorrar las clases de yoga.
Y a ti, ¿se te ocurre algún producto o servicio que se venda bien en tiempos de crisis?
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5 Comments
Siento no estar de acuerdo contigo, al menos en un punto.
En el lujo, trabajo en el sector, la crisis se ha notado, y mucho.
No es que haya muchos menos ricos ahora, es que algunos que antes lo eran, han dejado de serlo.
Saludos.
Bien, igual he sido algo genérico; según qué productos de lujo… ¡pero danos algo más de detalle! ¿Qué productos han bajado? Supongo que los megayates habrán bajado, pero cosas más de ostentación pueden ser anticíclicas.
Por otra parte, por ejemplo con las casas, las más lujosas son precisamente las que mejor aguantan la crisis (entre otras cosas, por no tener tanta competencia en los precios).
¡Ya sabréis que diferenciar tu producto por precio es la última alternativa!
Trabajo en moda. Alta costura, firmas italianas, francesas, y demás “chuches”.
Y te aseguro que las ventas han descendido, al menos un 25%, en 2009 respecto a 2008. que tampoco fue precisamente un buen año.
Conozco, de igual manera, el sector naútico, y ahí también ha hecho mella la crisis.
Puede influir, no lo niego, la zona en la que me encuentro, Levante, tan prolífica en constructores (dan pena nuestras costas), que al “estallar” la burbuja, han quedado prácticamente en la ruina.
Fijos sobre los que se sostienen este tipo de negocios en estos lares y en estos momentos? Los rusos. “Bendito” sistema comunista que ha permitido a unos cuantos hacerse tan ricos.
Un saludo.
Pues sí, puede que influya que sea Levante. De todas maneras… ¡tú lo sabrás mejor, si trabajas en el sector!
¿No conocerás algún otro sector anticíclico para rellenar el boquete que nos has abierto en el artículo?
El análisis en sí, está cuanto menos curioso, sin embargo, creo que cabría distinguir ciclos dentro de estos negocios. Por ejemplo, los créditos rápidos tienen su auge al inicio de la bajada de la economía cuando la cosa parece que va bien, pero nos hace falta un dinerillo para comprarnos un coche o irnos de viaje y curiosamente no nos llega. Este tipo de crédito “fácil” ayuda a fomentar la bajada de la economía y el aumento de la morosidad. Lo mismo sucede con los servicios legales, hacen más falta cuando la gente empieza a no poder pagar que cuando no hay nadie que pueda pagar y es el propio banco el que te pide renegociar la hipoteca (con esto no digo que se dejen de necesitar, pero hay un pico al inicio).
Por otro lado, los productos de lujo, tengo la sensación de que empezarán a llevarse más cuando empiece la cuesta arriba económica, la gente podrá “permitirse” ciertos lujos que antes no podía y que le pondrán por encima del vecino.
Otros sectores, sobre todo los del ocio, aumentan por un lado lo que disminuyen por otro, es el caso de los cines, si bien la venta de entradas puede ser superior, las palomitas y los refrescos (no olvidemos que el precio de los menús es mayor en muchas ocasiones que el de la propia entrada) decae.