La Paridad del Poder Adquisitivo

Como comentábamos anteriormente, esta teoría de orígenes salmantinos busca ofrecer una explicación de cómo evolucionan a largo plazo los tipos de cambio entre diversas divisas.

La teoría PPA (para ahorrarnos tiempo a todos) observa que cuando en una frontera el tipo de cambio real no es exactamente uno, se puede arbitrar esta ineficiencia para el provecho propio. ¿Eh?

Recordemos que el tipo de cambio real era un tipo de cambio que tenía en cuenta los niveles de precios de los mercados de ambos divisas, y buscaba dar una visión más realista de qué tipo de cambio habría que usar para pasar de un valor, por ejemplo, en euros, al mismo valor en dólares.

Entonces, si entre dos mercados el tipo de cambio real no es exactamente 1, no se está dando el mismo valor en el intercambio, y teóricamente podríamos hacer operaciones en el sentido provechoso para ganar dinero. Por ejemplo, si por cada euro nos dan dos dólares, y podemos comprar o vender relojes a un euro pero a tres dólares,  podríamos hacer negocio comprando relojes en euros (nos saldrían a dos dólares) y vendiéndolos posteriormente en dólares (como su  precio en dólares es tres dólares, sacaríamos un jugoso beneficio del 50%).

A medida que se vayan haciendo estas operaciones, tendremos que, siguiendo el ejemplo, cambiar dólares por euros (ya que pagamos en euros y cobramos en dólares), y al hacerlo, a través de la oferta y la demanda, revalorizaremos el euro hasta que el cambio deje de compensarnos, matando a la gallina de los huevos de oro. En concreto, como alcanzamos una paridad de poder adquisitivo (definida como TCR = 1), el tipo de cambio nominal se iría a:

TCR = TCN ( P local / P extranjero) = 1
TCN = (P extranjero / P local)

(P es un indicador del nivel de precios de un país)

Y esto es la versión más estricta del modelo. De hecho es demasiado estricta, pues debido a ciertas cosas que ocurren en la vida real (y que dejamos por conveniencia fuera de los modelos), no se cumple exactamente:

  • Barreras artificiales que nos impiden llevar el proceso de arbitraje hasta la paridad completa, como pueden ser aranceles, impuestos, gastos de transporte, y demás costes y dificultades a la hora de estar moviendo relojes de un país a otro, y
  • el hecho de que ciertos bienes y servicios son no trasladables a otro país. Yo podría comprarme una casa en dólares bien barata en un pueblecito de Galicia, pero si he de trabajar en Madrid, no puedo vivir en ella.

Sin embargo esta teoría tiene su parte de razón, por lo que se definió una versión relajada de la misma que hace referencia a los incrementos anuales en los precios: aproximadamente, el porcentaje de incremento del tipo de cambio nominal será el de la diferencia de crecimientos de ambos nivel es de precios (es decir, la diferencia entre inflaciones de ambos países). Recordad de todas maneras que esto es una tendencia a largo plazo…

Quién nos iba a decir que una inocente hamburguesa sería una herramienta de análisis económico...

Quién nos iba a decir que una inocente hamburguesa sería una herramienta de análisis económico...

Finalmente, es de rigor comentar aquí, al menos brevemente, uno de los índices más peculiares que existen en economía: en 1986, el periódico The Economist publicó por primera vez su Índice Big Mac, que usa los precios de la hamburguesa más global para establecer un análisis desenfadado de la PPA entre Estados Unidos y otros países (según ellos mismos, buscaban hacer todo esto algo más digerible). Su inmediata popularidad ha hecho que su publicación se haya convertido en tradición, por lo que año tras año siguen ofreciendo los datos en los primeros meses del año.

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