El mercado de corros

Hoy os traemos una explicación en vivo y en directo de un mercado de corros.

En un mercado de corros no se negocia durante todo el día, sino sólo durante un corto período de tiempo. Durante este período se puede celebrar una subasta, si hay poco volumen, pero lo normal es hacer negociación normal – aunque en España, hasta hace poco, sólo se hacían subastas, pues los mercados de corros estaban reservados a los valores excluidos del continuo debido a su bajo volumen de contratación. Ahora, con el mercado de corros cerrado, cotizan por fixing.

Veamos cómo funciona un mercado de corros en negociación; por ejemplo, el mercado de futuros de Estados Unidos. Al mercado sólo pueden acceder traders autorizados. Éstos tienen una cuenta en la que se apuntan los contratos que han comprado o vendido (es decir, cuánto subyacente están comprometidos a comprar o vender), y el dinero con el que lo harán: a final de día tienen que tener unas garantías mínimas de efectivo y, en caso de incumplirlas, se les exigirá que introduzcan más dinero so pena de cerrarle las posiciones (la famosa margin call).

Una vez se abre la sesión, los traders pueden comprar y vender futuros a cualquier otro trader. Cuando se realiza una negociación, los participantes se intercambian papeletas indicando el precio y el número de contratos. Al hacerlo, también se notifica al liquidador, que registra y anuncia públicamente los precios. En el siguiente vídeo, de la famosa película Entre pillos anda el juego (trading places), vemos un ejemplo práctico de cómo funciona un mercado de corros. No os preocupéis si no lo entendéis, ahora mismo os lo explicamos.

Los malévolos hermanos Duke han comprado una copia robada del informe estatal sobre las cosechas de naranjas. El informe dice que la cosecha no ha ido bien, y por tanto no habrá tanto zumo de naranja disponible. Esto indica que el precio subirá, por la ley de la oferta y la demanda. Por tanto, empiezan a comprar futuros sobre concentrado de zumo de naranja congelado, sabiendo que el precio subirá.

Como hemos visto anteriormente, los futuros son contratos que nos obligan a comprar o vender a futuro una cantidad determinada del subyacente (en este caso, cada contrato son 15.000 libras (de las de peso) de zumo de naranja). Además, los futuros permiten generalmente negociar al margen: no hace falta tener depositado en la cuenta todo el dinero que usaremos para comprar, sólo una garantía de un porcentaje a final de día.

Como los hermanos tienen información privilegiada, tienen por seguro lo que va a hacer el mercado, por lo que tienen mucho menos riesgo. Por tanto, lo que hacen es apalancarse al máximo para poder ganar mucho más dinero (recordemos que, apalancándonos, multiplicamos tanto los beneficios como las pérdidas, y por tanto tanto la rentabilidad como el riesgo). Su posición es muy fuerte, tanto, que empiezan a acorralar al mercado (“to corner the market”). Es decir, tienen muchas órdenes de compra en comparación con las órdenes de venta del mercado, por lo que el precio, en virtud de la ley de la oferta y la demanda, comienza a subir. Además, el resto de brokers se huelen que algo saben y empiezan a seguirles, subiendo el precio…

…pero lo que no saben los hermanos Duke es que están usando información privilegiada falsa. Billy Ray Valentine y Louis Winthorpe han conseguido el informe verdadero, y les han pasado uno falso. Cuando el precio ha subido lo suficiente, y sabiendo que la cosecha no ha sufrido pérdidas (es decir, que los Duke están comprando muy caro sin saberlo), se lanzan a vender contratos de futuros.

Cada contrato que venden les compromete a vender en una fecha futura 15.000 libras de concentrado. Venden todo lo que pueden antes de que salga el informe de agricultura, y como todo el mundo, siguiendo a los hermanos Duke, quería comprar, encuentran mucho mercado, pudiendo vender todo lo que quieren a precios altos (recordemos que el mercado alcista se esfuerza en encontrar vendedores subiendo el precio para hacerlos atractivos a la venta). Ellos aún no tienen tanto concentrado, pero como creen que el precio va a desplomarse, suponen que podrán comprarlo más barato después para entregarlo a futuro.

Una vez sale el informe de agricultura, y se ve que los hermanos Duke han errado, el precio se desploma rápidamente (entre otras cosas, porque los hermanos tienen que vender lo que han comprado, inundando el mercado de oferta). Billy Ray y Winthorpe aprovechan para comprar futuros sobre las naranjas con todo el dinero que han ganado de vender los contratos antes. Así, cierran su operación: por cada contrato que venden, han comprado otro para la misma fecha. Lo único es que han comprado por un precio inferior a la venta. Por tanto, se han forrado.

No tanto con los hermanos. Repasemos su operación: han comprado todo lo que han podido antes del informe, para después vender como podían – por debajo del precio de compra -; es decir, han perdido cantidades ingentes de dinero. Por qué estaban obligados a vender? Estos hermanos son básicamente especuladores, no compran zumo de naranja para embotellarlo, sino que mercadean con él; por ello, lo que quieren es ganar dinero de la compra venta de naranja. Además, para multiplicar sus ganancias trabajan al margen, es decir, compran y venden más naranja de lo que pueden comprar con su dinero, pensando que podrán hacer frente a las diferencias. Esto les exige mantener unas garantías, como vimos anteriormente; al fallar en ello, pierden absolutamente todo su dinero (y se quedan sin dinero, ni zumo, ni nada). Si no hubieran trabajado al margen, podrían haber vendido las naranjas a menor precio: hubieran perdido mucho dinero, pero no todo. Esto es el peligro del apalancamiento…

Artículos relacionados:

  1. Subastas en la bolsa
  2. ¿Cómo se compra una acción? Operativa básica

Post a Comment

Your email is never shared. Required fields are marked *

*
*