De cómo China puede acabar con los Estados Unidos de la noche a la mañana

China tiene en sus manos el futuro de Estados Unidos, y podría acabar con su ya débil hegemonía mundial en un abrir y cerrar de ojos.

Los países asiáticos tienen desde siempre una gran cultura del ahorro; no les gusta endeudarse, y tienen una gran tradición de prestarse el dinero ahorrado unos a otros.

Esta costumbre llega hasta los órganos de gobierno. Mientras en los países ricos, como Estados Unidos o los Europeos, la palabra déficit es ya vocabulario trillado, en China los millones y millones de yuanes ahorrados se amontonan. O, más bien dicho, se amontonarían, porque lo que los chinos llevan haciendo décadas es comprar dólares con esos yuanes y atesorar bonos de los Estados Unidos.

El efecto secundario de esto es una devaluación brutal del yuan ante el dólar (pues los bonos se venden en dólares). Algo muy conveniente para un país que vive básicamente de la manufactura y exportación, pues abaratando su producto consiguen ser difícilmente batibles en una guerra de precios.

A Estados Unidos también le ha interesado esto, pues le permite financiar su lujoso tren de vida pidiendo prestado dinero a los chinos, con lo que el americanito de a pie tiene más dinero para gastar en más productos (chinos, claro).
Se cree que los chinos (tanto el estado como las familias emigrantes, que también ahorran en dólares por su cuenta) poseen más de la mitad de todos los dólares atesorados en el mundo fuera de los Estados Unidos.

Sin embargo, si los chinos pierden la confianza en el dólar, y empiezan a deshacerse de sus reservas, el dólar perdería valor a un ritmo insoportable. Cabría la posibilidad de que China desinvierta en el dólar poco a poco para evitar perder el valor de sus reservas, pero dada la cantidad de dólares que tienen, es poco probable que puedan salirse del dólar sin afectar a su cotización.

En un caso extremo, los chinos pueden desprenderse de parte de sus dólares de golpe, inundando el mercado de divisas de dólares y desplomando su precio. El frenesí de compra de otras divisas y materiales con dólares de China haría que el precio del dólar, en cualquier otra divisa, fuera muy bajo. Si bien Estados Unidos tiene sus deudas en dólares (ya que su moneda es el estándar de facto internacional), con lo cual no se verían afectadas, toda la situación de divisa fuerte que ha disfrutado (y a lo que se ha acostumbrado) desaparecería.

Según Andy Xie, en un artículo del Financial Times con el que me he topado documentándome para este artículo, el resultado podría además agravarse en un escenario apocalíptico en el que la caída del dólar haría buscar una moneda fuerte de refugio  – el euro -, que haría al Banco Central de turno – el europeo – a intentar frenar el efecto bajando los tipos de interés para aumentar la masa monetaria y enfrentar la demanda con mayor oferta. Teóricamente, las monedas más fuertes se devaluarían, y el mundo entraría en una recesión global. De todas maneras en este punto no es todo lo descriptivo que uno quisiera, pero amplía lo dicho en este artículo con un conocimiento de causa mucho mayor, por lo que os recomendamos que leáis su artículo. También os enlazo a un par de noticias que tratan un poco más sobre el pueblo chino emigrante, en este caso, en España:

(Ningún artículo suficientemente relacionado)

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