Competencia perfecta

Uno de los modelos más básicos en economía es el del mercado de competencia perfecta, ya que establece una serie de relaciones sobre las que se apoyan gran parte de los razonamientos posteriores.

Un mercado es un punto de encuentro de compradores y vendedores, donde comercian con un bien determinado.

Para que un mercado sea teóricamente de competencia perfecta, han de concurrir los siguientes supuestos:

  1. Todas las existencias del bien deben ser indistinguibles (como las acciones, coches de un mismo modelo, etcétera)
  2. No deben existir barreras de entrada o de salida a la hora de comerciar (tanto comprar como vender) un bien en el mercado
  3. Todos los agentes tienen una información perfecta sobre el mercado, y son racionales
  4. Existe gran número de oferentes y demandantes del bien comerciado

Como se puede ver, es bastante fácil encontrar un mercado en el que alguna de estas no se cumplan; de hecho, lo difícil (por no decir imposible) es encontrar un mercado de competencia perfecta, y sólo podremos encontrar mercados más o menos cercanos a él. Algunos ejemplos:

  • En un mercado de dominios, cada uno es diferente, por lo que es difícil establecer un mercado para todos (aunque algunos ya lo hayan intentado)
  • Competir con una empresa petrolífera exige una “pequeña” inversión inicial que hace difícil el competir…
  • Si mañana los sueldos de los cirujanos se disparan, no me puedo poner a operar a la gente al día siguiente, sino que tendré que invertir unos diez años de educación para poder ofertar mis servicios
  • La mayoría de la gente es idiota
  • Los consumidores compran leche de la marca que compraba su madre en lugar de la mejor marca calidad / precio (esto se explota a través de las marcas)
  • En los mercados monopolísticos el oferente puede poner el precio que le dé la gana (sobre todo si el consumidor no puede optar por no comprar)
  • Si te tiras tres años con acciones de una empresa concreta compradas, al final les coges cariño
  • Los seres humanos no son racionales; por ejemplo, no estamos hechos para ser buenos estadísticos (hasta un 85% de los médicos no son capaces de calcular si tienes o no cáncer)

Como vemos, es muy difícil encontrar un mercado de competencia perfecta… Pero, entonces, ¿por qué se estudia? Pues por la simple razón de que es fácil de modelar matemáticamente; el ser humano no puede lidiar de golpe con todas las complejidades del mundo a la vez, y necesita establecer modelos aproximados que le permitan razonar sobre el entorno. Esto no es una decisión, y lo haremos queramos o no, así que ya que vamos a hacerlo será mejor hacerlo al menos conscientemente y eligiendo el modelo con menos fallos, ¿no? De todas maneras, no hay que olvidar nunca que las aproximaciones son mentira. Ya lo decía Benjamin Disraeli:

En este mundo hay tres tipos de mentiras: mentiras, grandes mentiras y estadísticas.

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3 Comments

  1. Raul
    Posted 22/06/2009 at 13:41 | Permalink

    Yo puntualizaría la afirmación de que la mayoría de la gente es idiota:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Abilene

  2. Posted 22/06/2009 at 13:52 | Permalink

    Y como dicen Hernández y Fernandez, “Yo aún diría más”:

    http://www.elblogsalmon.com/desarrollo-personal/el-jefe-torpe-o-como-todos-sabemos-de-todo

  3. Posted 14/11/2009 at 22:41 | Permalink

    Estoy altamente de acuerdo, pero no ¿como le digo eso a mi profe?

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