La intención que tenemos con esta entrada de hoy es evitar que, una vez más, leas algo en Embolsados, digas “Oh, qué interesante. Y mira, Scarlett Johansson”, y luego lo olvides y sigas igual, sin haber hecho nada al respecto, ni haber aprovechado en nada útil lo que has aprendido. Si hoy sigues estas instrucciones nada más terminar de leer, tendrás rápidamente una cartera de valores y habrás empezado con buen pie a invertir.
Lo primero: abrir una cuenta de valores
¿Dónde? En ING. Te preguntarás por qué ING y no otra. He aquí algunas poderosas razones:
- No cobra custodia. Esto es, tener tus acciones ahí no te cuesta nada. Esto es bueno desde el punto de vista del value investing (artículo). Sobre todo, una persona normal se cabrea cuando le presta al banco dinero y acciones y encima el banco le cobra por ello, cuando debería estarle pagando…
- Las comisiones de compraventa son competitivas. No serán quizás las mejores, pero son suficientemente buenas. Además, recientemente se ha visto que es el banco con mejor ratio calidad/precio.
- Tienes la cuenta naranja (o depósito naranja) para meter dinero cuando lo saques de bolsa, y está separado de tu cuenta principal, así que no sacas el dinero de tu “zona de ahorro”. Además da algo más que el ridículo 0,01% TAE de otros depósitos a la vista.
- Pero, lo más importante de todo, porque lo hemos elegido ya por ti. Te proponemos un bróker lo suficientemente bueno. Ahora puedes o bien hacer algo con ello, o pasarte la tarde mirando alternativas, y acabar por no hacer nada. Sé que harás eso porque le pasa a todo el mundo; a mí ya me pasó…
El día en que Santander estaba a cuatro euros, y nunca se me olvidará, dije “Mecachis, esto está barato, hay que comprar”. Entré en la web de mi banco, y no me dejaba comprar sin tener una cuenta de valores. Para tenerla había que ir a la sucursal, que estaba a veinte kilómetros.
“No pasa nada”, me dije, “otro día lo haré; una semana no es nada, es la crisis más grande de la historia, y no vamos a salir tan rápidamente”. Cinco meses después pasaba los diez euros, para seguir hasta acariciar los doce – casi un 200% de rentabilidad –, y yo fuera de mercado por un poco de pereza. Moraleja: No hay que subestimar nunca la fuerza de la procrastinación; todos somos humanos, y está en nuestra naturaleza.
Segundo: seleccionando algunos valores
Bien, ya tienes una cuenta de valores. Ahora lo que hay que hacer es seleccionar algunos valores interesantes. Recomendamos que compréis empresas sólidas, consolidadas, que hayan repartido históricamente un buen dividendo y siguieran haciéndolo durante la crisis, y que tengan un PER bajo. Algunos ejemplos pueden ser Santander, BBVA, Telefónica, Ferrovial… esto es lo que se conoce como Blue Chips. Además cogiendo estos valores te aseguras de que no se van a comportar muy diferente que el IBEX (más que nada porque son los pesos pesados en el mismo).
Elige valores que puedas olvidar durante largo tiempo sin hacerles caso. Sí, mola mucho hablar de las acciones que has comprado, abrir todas las mañanas las gráficas, y ver cada hora si has ganado dinero mientras estabas durmiendo o viendo House… pero no es la forma correcta de proceder.
Y por último, olvida tu cartera durante seis meses
Primero, cuanto con más frecuencia mires la bolsa, más expuesto estás al ruido; subidas y bajadas puntuales, que, siendo un inversor a largo plazo, no te interesan. No sólo es esto una pérdida de tiempo, sino que es perjudicial para la salud (el cuerpo humano está preparado para hacer más caso a los disgustos que a las buenas noticias, por motivos evolutivos. Esto significa que una noticia mala no se compensa con una buena contrapuesta… por lo que cada bajada recuperada sin que la vieras ganas algo de vida).
Segundo, despreocuparte por obligación de tu cartera te obligará a hacer análisis profundos de las inversiones, y a ser averso al riesgo. Durante este tiempo, ahorra dinero para invertir, fórmate mejor, sigue leyéndonos, y aprende sobre inversiones y finanzas, de forma que cuando dentro de seis meses llegue el momento de revisar la cartera, analizar las pérdidas y ganancias, mantener posiciones, cerrarlas y abrir otras nuevas, puedas tomar mejores decisiones.
Durante estos próximos seis meses…
Ya sólo queda suscribirte a Embolsados, si no lo has hecho aún. Y no estaría de más que complementaras con algo más de formación. Si no te espanta la idea, puedes leer un libro; uno que me encantó fue Un paseo aleatorio por Wall Street, de Burton Malkiel. Si conoces algún otro libro interesante como introducción a la inversión y las finanzas personales, puedes contárnoslo en los comentarios.
Nota: No, no estamos apuntados al programa de afiliados de Amazon, así que no ganamos dinero si compras ese libro…
(Ningún artículo suficientemente relacionado)
2 Comments
Yo creo que el mejor libro es “The little book that beats the market”. Y el de Graham tampoco está mal…
Hola Juanan,
No he leído aún el little book, aunque me lo han recomendado. Ahora estoy acabando de leer One up on Wall Street, y me parece fantástico.