Salte la navegación

¿Qué es un futuro?

Si uno lee prensa económica y financiera, acaba cruzándose con este término. ¿Qué será un futuro? ¿Se puede operar con él? ¿Será algún tipo de previsión? Vamos a ver lo que es exactamente un futuro.

Un futuro es un contrato entre dos partes, en el que se comprometen a intercambiar algún bien (el llamado activo subyacente) en una fecha futura determinada a un precio determinado.

Por ejemplo, si soy una aerolínea y creo que el precio del petróleo va a subir, puedo intentar acordar con alguien comprarle combustible al precio de hoy dentro de un mes; de esta forma, cubro posibles subidas del precio en el futuro.

¿Por qué querría alguien entrar en este contrato? Pues porque puede que el precio caiga, y, en ese caso, sería la aerolínea la que perdería dinero, y la otra parte quien lo ganara. En la figura 1 mostramos un gráfico de precio-beneficios en el momento de resolver el contrato de futuros. Este tipo de gráfico es muy utilizado en productos derivados, así que mejor irnos acostumbrándonos a él.

futuroComo vemos, comprar o vender un futuro comporta un riesgo teóricamente ilimitado, pues nos comprometemos a pagar a un precio aún no estipulado. Sin embargo, en la práctica éste no es tal, ya que normalmente el precio no sube o baja hasta el infinito (si nos apalancamos, sin embargo, sí que podemos perder todo nuestro dinero).
Debido a que ambas partes intentan ganar dinero con el futuro, su precio es un indicador de los beneficios que se cree que los derechos que comporta generarán.

Si necesitamos vender el contrato de futuros, podemos acudir a un mercado en el que deshacernos de él antes de la fecha de vencimiento (o comprar después de la emisión). De esta forma, el mercado de futuros funciona de forma análoga a un mercado bursátil, aunque, a medida que se aproxima la fecha de vencimiento, el precio converge hacia el del propio contrato (pues existe cada vez menos incertidumbre sobre el valor del contrato en sí).

3futuros

Una cosa más, los contratos de futuros tienen un precio determinado; por ello, se habla de múltiplos de futuros (“he comprado cuatro futuros”); no podemos comprar la cantidad exacta de euros que queramos en futuros, dentro de un contrato de futuros “estándar” y comercializable. Esto en realidad tiene bastante sentido, aunque en principio pueda sonar peculiar: para que se pueda crear un mercado organizado, los valores tienen que ser completamente iguales: las acciones son indistintas unas a otras, los euros unos de otros, y los futuros no pueden ser menos…

Qué es un futuro
Si uno lee prensa económica y financiera, acaba cruzándose con este término. ¿Qué será un futuro? ¿Se puede operar con él? ¿Será algún tipo de previsión? Vamos a ver lo que es exactamente un futuro.
(more)
Un futuro es un contrato entre dos partes, en el que se comprometen a intercambiar algún bien (el llamado activo subyacente) en una fecha futura determinada a un precio determinado.
Por ejemplo, si soy una aerolínea y creo que el precio del petróleo va a subir, puedo intentar acordar con alguien comprarle combustible al precio de hoy dentro de un mes; de esta forma, cubro posibles subidas del precio en el futuro.
¿Por qué querría alguien entrar en este contrato? Pues porque puede que el precio caiga, y, en ese caso, sería la aerolínea la que perdería dinero, y la otra parte quien lo ganara. En la figura 1 mostramos un gráfico de precio-beneficios en el momento de resolver el contrato de futuros. Este tipo de gráfico es muy utilizado en productos derivados, así que mejor irnos acostumbrándonos a él.
(gráfico futuro)
Como vemos, comprar o vender un futuro comporta un riesgo teóricamente ilimitado, pues nos comprometemos a pagar a un precio aún no estipulado. Sin embargo, en la práctica éste no es tal, ya que normalmente el precio no sube o baja hasta el infinito (si nos apalancamos, sin embargo, sí que podemos perder todo nuestro dinero).
Debido a que ambas partes intentan ganar dinero con el futuro, su precio es un indicador de los beneficios que el mercado cree que los derechos que comporta generarán.
Si necesitamos vender el contrato de futuros, podemos acudir a un mercado en el que deshacernos de él antes de la fecha de vencimiento (o comprar después de la emisión). De esta forma, el mercado de futuros funciona de forma análoga a un mercado bursátil, aunque, a medida que se aproxima la fecha de vencimiento, el precio converge hacia el del contrato (pues existe cada vez menos incertidumbre sobre el valor del contrato en sí)
(gráfica)
Una cosa más, los contratos de futuros tienen un precio determinado; por ello, se habla de múltiplos de futuros (“he comprado cuatro futuros”); no podemos comprar la cantidad que queramos en un contrato de futuros “estándar” y comercializable (esto tiene sentido, pues para que se pueda crear un mercado organizado los valores tienen que ser iguales: las acciones son indistintas unas a otras, los euros unos de otros, y los futuros no pueden ser menos).

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con *
*
*