Cuando una empresa cierra el año y tiene beneficios puede hacer en general cinco cosas con la pasta:
- Puede sentarse sobre un montón de billetes y no hacer nada (aunque es más rentable meter el dinero en algún producto financiero, típicamente repos);
- Puede reinvertir ese dinero en la empresa para expandir el negocio;
- También puede hacer lo anterior pero “a lo bestia”, es decir, ir y comprarse otra empresa, que puede tener que ver o no con lo que ella hace;
- Otra cosa que puede hacer, y que muchas empresas hacen, es dar parte de este dinero a los accionistas, a través de dividendos;
- Y, por último, y de forma complementaria a lo anterior, puede recomprar acciones de sí misma.
¿Bajo qué criterio se decide hacer una u otra? Pues teóricamente debería buscarse el maximizar el beneficio del accionista. En la práctica, sin embargo, puede que el motivo sea la arrogancia de la cúpula directiva la que les lleve a comprar un negocio que no tiene nada que ver con el suyo, ni saben dirigirlo, en lugar de admitir que no saben qué hacer con el dinero y devolvérselo a los accionistas.
Pero ciñámonos a la teoría por hoy… En el caso de que la empresa no pueda generar una buena rentabilidad con ese dinero, y el accionista sí puede encontrar por ahí cosas mejores que hacer con él, la empresa debería darle el dinero al accionista. No sólo porque el accionista será capaz de sacar con él un beneficio mayor, sino porque además, no olvidemos que al fin y al cabo, el accionista está capitalizando a la empresa, prestándole dinero.
Para repartir los beneficios de la empresa (o un porcentaje de ellos) entre los accionistas se les paga un dividendo. Este dividendo es como el cupón de un bono: un pago periódico (no tiene por qué ser anual) en función de las acciones que tengas. Es la forma más obvia de retribuir al accionista, y sin embargo, tiene un problema: en cuanto cobras el dividendo, tu amigo y socio el Estado, que no pone dinero pero participa en los beneficios, va a exigir su parte. Y aunque quieras usar ese dividendo para invertir en otra cosa, no vas a poder diferir el pago de impuestos, como sí podrías con un fondo. La única forma de evitar esto es que la empresa pague el dividendo en acciones, pero no es algo muy típico… se suele hacer cuando por algún motivo viene bien ampliar el capital social, emitiendo acciones nuevas.
Otra opción alternativa es que la empresa, en lugar de pagar dividendo, recompre sus propias acciones. Al recomprar acciones, por simple y llana ley de oferta y demanda, el precio de las acciones sube, con lo que el accionista recibe una rentabilidad extra. Si quiere dinero líquido no tiene más que vender algunas acciones, pero si no quiere tributar, puede mantener sus acciones sin ninguna penalización.
¡Pero no sólo eso! Una vez hay menos acciones en el mercado, el capital de la empresa y sus beneficios se reparten entre menos acciones… con lo cual, la acción vale intrínsecamente más. Esto es un poco lioso de explicar, pero tiene sentido. Vamos a verlo:
Imagina que una empresa tiene diez acciones de un euro. Los accionistas han puesto diez euros de capital social. La empresa gana cinco euros, por lo que ahora vale quince euros. En lugar de hacer otra cosa, decide comprar cinco acciones, con tal maña que no varía el precio durante la compra. Obviamente, ha pagado cinco euros a accionistas que han dejado de serlo. Pero ahora quedan cinco acciones en manos de accionistas, y cinco acciones que son de sí misma… y la empresa vale aún diez euros. Con lo cual, aunque el valor nominal de la acción sea un euro, el valor real es de dos – y con unos resultados de ese estilo, probablemente el valor de mercado bastante más.
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5 Comments
Ya iba siendo hora de que volviera a escribir, ¿no creéis?
Otra opción que debiera existir, y ser, además, obligatoria, es la de destinar un tanto por ciento de los beneficios a un fondo creado para cubrir los gastos derivados de un “tiempo de vacas flacas”, y poder suprimir, de una maldita vez, esos ERE´s que tanto benefician a las empresas que saben maquillar bien sus cuentas y quieren librarse de buena parte de la plantilla prácticamente for the face.
Por lo demás, nada que objetar a tu post. Me alegra leerte de nuevo.
Hola Alex,
Quizás daría para una entrada entera, pero te adelanto que lo que propones es la primera opción: dejar el dinero dentro de la empresa, sin gastarlo. Es lo que se conoce como reservas.
Y, de hecho, hay una parte de los beneficios que es obligatorio mantener en reservas por ley, y puede haber otro tanto obligado por los estatutos particulares de la empresa en cuestión.
Pero del resto de beneficios la dirección luego puede reservar más o destinarlo a otras cosas, que es de lo que hablamos aquí. Y, por supuesto, no son opciones excluyentes: se puede destinar una parte a inversiones, otra a reservas y otra a dividendos…
Que bien poder volver a leerte.
Sobre tu post, estoy de acuerdo, tambien es verdad que los directivos pueden hacer otra cosa, y es repartir el exceso ganado en forma de bolsa para sus bonus. Creeme, hay mas de una empresa que realiza esto, ajustan la dotacion del bonus justo los suficiente para dar beneficios pero no tan alta como para dar perdidas…
Hola, que tal?? solia leer este blog en el que aprendi algo de enconomia. Hoy lo puse para ver como iva…. acabo de leer que reacalifican a EEUU como AA+ Estaria muy bien que hicieras algun post sobre la actualidad y todo lo que esta sucediendo. Parece quepuede pasar de todo en los tiempos q vienen. Saludos